27 jul. 2016

por si te detienes.

que nada te pertenezca,
incluso este poema que tu madre jamás guardará para ti.

pero si algún día,
en algún momento,
andas acorralada,
bien por miedo o por venganza,
y sientes esa necesidad de escapar de todo
porque te envejecen los oprobios de saberte mi hija,
entonces hazlo,
sea lo que sea,
hazlo.

y vive,
y siente,
y palpita.

que nunca es demasiado tarde
para curarte de los horrores.