28 nov. 2011

Sin brújula,sin sextante,sin salvavidas.

es la supervivencia que hace que me desplace a un lado a la espera que aparezcas como antaño descorriendo las cortinas de tu sexo en una plétora de orgasmos.
a veces me miras de tal forma que me siento como un viejo historial clínico carcomido por el tiempo, otras ni eso. quizá sea lo peor. el caso es que cualquier cosa me resulta comestible con tal de digerir tu ausencia. me alimento de rodillas por no ojearme las canillas y sé, mientras te escribo, que el viejo par de calcetines, esos que solías calentarme en el radiador durante los meses de invierno, deben reposar a estas alturas sobre las simentosas huellas de algún radical catalanista o quizá de un pseudoartista grafista y vacilón que mientras te folla a lo Cleopatra te suelta un: voy a incluir tu trasero en la existencia de mi web para que mis amigos vean cómo me lo curro.
y claro,
eso me incluye a mí,
fíjate,
yo,
que no soy su amigo.

demasiado tiempo bebiendo de la agostada cepa de vino turbio, demasiado tiempo ultrajando cada trozo de páncreas a base de bilis y esputos hasta llenarme las noches de morphina en urgencias.

por eso hoy,
niña cruel,
necesito un entreacto de revolver temerario
aunque la batalla de hace mucho se diera por terminada,
necesito que me esnifes y me abraces,
que me sutures con arpón afilado la sangría de la ausencia, necesito de tu carne humillando este cuerpo con esa deliciosa ninfomanía de ejemplar único,
tan tuya,
tan embrutecida,
tan libre,
tan cosaca y violenta.
creo en la poesía que escribimos
en las paredes de los baños
como única existencia absoluta,
y como antaño,
creo en todas las desgracias. 


26 nov. 2011

De paletas y paletos.

si haces un escalón de cemento
y luego te subes en él
no te creas ya un paleta que ha tocado el firmamento;
continúas siendo un paleto
subido a un escalón de cemento.


 

24 nov. 2011

Loxo

Yo no tengo maldad, yo lo que tengo es cachondeo.
-Conchi Cobo.-



En el preciso instante en que Loxo se dispone ha zaparse su dieta compuesta de retoños de sauce y frutas exóticas, la tierra ,que no es otra que la del recinto de los elefantes del parque zoológico de Barcelona, tiembla,ruge y finalmente se hunde, engullendo todo lo cabido en un perímetro de treinta metros, Loxo incluido.

Ha ocurrido lo que los geólogos llaman un socavón de tres pares de cojones.

Parece ser que las abundantes lluvias unido a un escape de agua del colector general de la base sostenida junto con la descomposición de los hidroneleidoles en la capa terciaria del subsuelo occipital son los responsables del hundimiento.

Ya ven señoras y señores, un cúmulo de casualidades tontas que hacen que Loxo  descienda  en caída libre hacia lo más profundo del subsuelo barcelonés aterrizando frente a un servidor en los asientos del metro de la línea cuatro entre las estaciones de Ciutadella Villa Olímpica y  Barceloneta.

Junto a Loxo caen diversas barras de acero, trozos de cables, siete kilos de bananas, un vibrador,  tierra, raíces, y el último libro del Terenci Moix.

Loxo sacude los hombros de polvo, barrita y me ofrece con la punta de su trompa el libro del Moix
.
-Acostumbro a viajar solo-, le digo.

Entonces y sin pensárselo dos veces me besa apasionadamente y se baja a toda prisa en la siguiente estación.

Observo como mi vida se aleja aferrada a su grito de tierra y libertad.

Y es que hay amores que quitan el hipo.




15 nov. 2011

Tierra.

Para mi amigo "El Náufrago".

Navegamos,
derramamos versos,
ráfagas de palabras y años,
vidas y muertes,
sentimientos.

Navegamos,
sumidos por el cortejo fúnebre de los hombres rotos al levantarse,
somos cuerpo calcinado que reposa en la cubierta carcomida por las ratas.

Temerosos y valientes,
locos,
nos adentramos,
locos,
agitados locos que no guardan silencio.
Deliramos en el tiempo y en la espera de arrancar desolaciones,
no es soledad,
es desolación,
una desolación empedrada y cáustica,
el peso de la plomada caída sobre el corazón desnudo.

Somos parias para el barlovento,
una alucinación de borrón y cuenta nueva,
molesto batiburrillo para hombres cosmogónicos
un cualquiera minúsculo y triste en la inmensidad del océano.

Desquiciados por la travesura,
por nuestro delirio encriptado,
un agitar de raíces y ramas nos ofrece la mar,
se acerca fuerte,
muy fuerte.
Este viento...




12 nov. 2011

de esos anónimos que ya no están


conocí a Rácio en sus ochentaipocos, cuando aún escocía
los interiores básicos y específicos de cierta mujer que no viene al caso.
 Rácio era el pocero del pueblo donde veraneaba. también hacía de electricista, vidriero y rico estratega del amor.
Rácio si quería podía ser grulla o Pigmalión, e incluso a la vez los dos.
lo que nunca quiso ser Rácio fue obligado,tapujo,cuartel,amaestrado,barbecho, freno, razón o miedo.
una tarde en su casa mientras hacíamos unos vinos y ya con el caudal en sangre embravecido me agarró por el brazo y me dijo:
- Saps noi? , yo tenía una mujer que no la pintan los pintores -
y acto seguido rompió a llorar.
Rácio también era viudo,
y poeta.



9 nov. 2011

Una mujer





























ilustración: le chatnoir
una mujer
que con sus palabras sanee las cicatrices del paladar y
penetre lentamente, 
empapada y grácil,
en el corazón de mis días mustios.

que de a luz hornos de piedra donde cocer la esperanza,
y  con ella atacar la cólera 
como ejércitos de polen sobre el cuerpo de la abeja,
y vencer
y hacernos miel.

que muestre sin pudor el ocaso purpura de su garganta,
túnel del tiempo,
tren de mercancías, saliva, pan y vino,
semen,
a-l-i-m-e-n-t-o
.
una mujer,
que me planche la camisa de la mediocridad  y me diga
-que guapo estás, cabrón-,
aun ha sabiendas que las fatigas me vienen grandes.

que merme el extraño ir y venir de los que dicen te amo
deteniendo el transito en un perfecto ahora,
y  haga de la noche banquete y de Platón orgía.
que entre vigilia y sueño,
a merced del delirio,
me bese el mundo,
derramando te quieros sobre mis pestes,
ah de la vida¡
que nadie nos moleste.
que cuando enferme de enfermo me colme de drogas y besos
de sopitas de llantos
de pucheros de viejo
una mujer
que cuando yo muerto
se olvide pronto de mí;
 al momento.