11 de feb. de 2015

vestida de torrat

un día más las tantas y cuarto
voy a arrancarle los tendones al tiempo
para que me permita andar sin correr
y suspirar el aliento de las adormideras.

llueve y me siento vulnerable.

barcelona sin ti
es una ciudad infausta,
tan altiva y voluptuosa,
tan insufrible,
como las mujeres que la habitan incapaces de llorar
una belleza sin cosméticos.

tus ojos en cambio son de infatigable ternura
cuando uno entra en ellos
se llena de pobre,
se sirve de humilde,
y nunca jamás come en frío.

tu ausencia es el fragmento,
tu recuerdo un forajido que dispara por la espalda.

bajo la mandolina de los días grises,
con el frío atravesándome la voz
y la barbarie
te recuerdo vestida de torrat
te recuerdo tan salvaje y lacandona
tan tetrahidrocannabinólica,
mordiéndome espinada y corazón,
con el sexo laureado por espumas,
que de nada sirve escribir esta sal
en la despensa de la carne,
de nada sirve escribir agujeros como hambres,
balancearse las arterias sobre suelo de serpientes,
naufragar en la propuesta de las manos,
calado y en deriva,
si no me llueves,
gitana,
tan libre y volteada
como la flor abierta de un árbol de Jade.


27 de ene. de 2015

fragments d'un paisatge. - cada cop que ens trenquem ens quedem dins l'un del l'altre -

" omplir la meva vida de caps per lligar,
i gaudir del naufragi."
- M. Paradis -



avui ens hem vist en el impossible dels instants; 
corríem nus com la carn d'un carronyaire
oberts d'espinada i cor, 
valents com el primer llop que queixala.

i rere una barca que encara amagava tardor 
ens hem engolit el fred llepant-nos els trencats i les xarxes, 
el servit dels ganivets, 
el silenci i la ferralla.

després 
el temps bordan el teu nom, 
mans que arrosseguen paraules, 
un raig d'esperma a la mar, 
i altre cop la distancia, sobre les espatlles.
girada de por, 
sobre les espatlles.

http://www.ivoox.com/distancies-17-02-2015-audios-mp3_rf_4102109_1.html

21 de ene. de 2015

me dices que esta noche.

me dices que esta noche al salir a regar tus macetas te han devorado los mosquitos.
que tienes una nueva jardinera donde has plantado un geranio, un rosal, una lavanda, aloes y también algunas petunias y que una de ellas ha crecido tanto que cada tarde llegan un montón de mariposas para amarla.

me dices que eres lo peor cuando andas entre tierra con las chanclas y el pareo puesto porque te pican todos los bichos y los hierbajos salvajes y que si te viera, me reiría de ti.
también me dices que la casa está hermosa, así, toda llena de verano.
y todo cuánto dices permanece en mi cerebro hasta el punto insoportable del horizonte y la añoranza 
cuando mi pecho es una habitación atestada de alfileres con las puntas aceradas como lanzas.

qué hermoso el hombre cuando ama 
pues su piel es el origen de todos los alaridos:

yo procedo de ti,

de tus orígenes,
del abandono de la carne y el delirio
fecundado de plancton  y sal.

procedo de las astillas de tus huesos,
y procedo de tus raíces que embriagan mi hierba alta 
libre de estacas y alambradas,
mecidas por el salvajismo de lo incomprensible.

también procedo de tu trotar y del auxilio de tus manos,
del suspiro de tus bolsillos,
procedo de la libertad del comensal en el comedor subterráneo de tu cuerpo,
y procedo de tu romanticismo.

quisiera morder tanto mar, 
quisiera cultivar tantos barcos,
llenar de explosiones los diques, 
sembrar de faros los llantos.

hacer del tiempo un torniquete,
un suspiro de algodón empapado
como rocío sobre el campo verde,
la ternura del rosal  en el zarzal de los vientres.

como quien lee un viento,
o las entrañas,
me dices que esta noche al salir a regar tus macetas te han devorado los mosquitos.
que una petunia ha crecido tanto 
que cada tarde llegan un montón de mariposas 
para amarla.

qué perfecta traducción resulta 
no traducir las caricias
ni la sangre.