se permite la copia, con fines no comerciales, a letraheridos, poetas, pendencieros y curiosos exentos de fortuna.

21/11/2014

la última lluvia de los despojados


la noche cae como desgarro sobre la mar,
donde otros observan el mundo yo he de comerlo,
y temo más al silencio que al pensar,
a la prisión dentro de la prisión
que al desesperado dique de la lucha yerma.

levantar palabras sobre los puños
no negaré que soy un entusiasta,
el imperfecto descosido de todos los nudos,
un sembrado abierto de brecha y mordedura.

acemilero de la noche,
dulce sabor de empotrarse,
tu infierno es un sótano amarillo donde vienes de buscarte
y te basta una pulgada de prohibición para airear las libertades,
para que se te cuelen los extraños hasta lo profundo de la garganta
cuando te ves,
por dulce locura,
con los rojos en las mejillas,
pensando en Granada
en la noche patas arriba
con Francisco y Molina llegando tarde,
porque llegar tarde es venir de tus adentros
y eso requiere un tiempo de voz cantante,
un tiempo de león
golpeado de tierra, abandono y hambre.

hoy se mueren las duquesas con la cabeza intacta
cuando españa ya es una mujer
con las ubres secas y los pies descalzos,
una ciudad extranjera
henchida de oscuridad y llanto.

tantos campos como cálidas lágrimas,
tantas vísperas como latidos extraños,
bocas que hablan y desaparecen,
narcótico dolor como infatigable abrazo

nada tengo,
ni la última lluvia de los despojados,
ni el teatro insignificante de mi cuerpo.

ternura
hoy más que nunca
toca quererte,
pues si hablamos de la cuestión de venderme
siempre seré tu esclavo.


3/11/2014

en cada átomo de tu cuerpo.

hay fuego cuando estamos juntos,
lo guardamos aquí,
en el corazón,
en el estremecimiento del delirio
y de los sueños.

qué bonito es soñar,
gota a gota,
un manantial de deseo sin hablar,
una catarata de besos
y gritar
al momento empleado del amor,
y a los días eternos de fiesta.

en cada átomo de tu cuerpo hay placer
en cada átomo de tu cuerpo hay flores, piernas y bosque
setas,
mareo,
embriaguez,
humedad,
alimento y eufória.

por cada átomo de tu cuerpo un corredor aturdido en mi cerebro
y deambulo embriagado por tu vientre y por tus ojos
porque cuando te miro,
amor
y me veo,
no comprendo muy bien por qué me amas,
pero se me amplia el mundo y la felicidad.

seguir el agua que ha encharcado el camino,
que nos ha separado las piernas,
para llegar a la fiesta de la lana negra
que nos eleva,
que nos estremece,
como un poeta cepellón
cubierto de raices y tierra.

escribo y un avión rasga el cielo.
siempre me turbó esta imagen,
es como poema anegado de dolor,
suplicante de cuerda floja y suicidio.

amor,
no permitas que me mueva de ti,
te lo ruego.

en tus manos,
en tu marea,
mi camisa es de hierba.


20/10/2014

la simetría de los sesos

 
 
I
 
cuando te marches,
la tormenta durará toda la noche,
y no habrá dios que detenga
el robo de la lana,
el degüello de los carneros,
las huellas que rasgan el vuelo de tu aliento.

 
cuando te marches
diré vida como si no existiera
y me alzaré sobre la espera
para beber
el canto de hiel que me dejaste,
los órganos heridos de ansiedad,
y los ojos que no supieron llorar
la falsa demora de los orgasmos.
 
cuando te marches,
como incendio en la mar,
como un pétalo henchido de humedad,
tapizaré mis desgracias
en otros muslos que arden,
 
como si no existieras...
 
como si no existieran,
todas aquellas que te prolongan.
 
 
II
 
antes de empezar Facebook,
 hasta donde te llega la vista,
todo era campo,
 y a tres metros de ti yo plantaba mis tomates.
 
 
III

yo no sé de tu bondad Yahvé,
sé de la crueldad de tus ojos y de tus mentiras.
 
 porque esta noche soy Moisés
recién bajado del monte Sinaí
y tú el anciano que mora el frío
en lugar de los sueños.
 
soy el viento,
la libertad,
y el impulso carnal de un pobre diablo.

el latir absoluto del amanecer,
la orfandad de la calle,
el desayuno de la desnudez
y la eucaristía del desorden.
 
soy la llama que prende la guerra,
el espigón de los vicios,
el amor que se porta mal pese a la infancia,
el estrangulado,
la anti convicción,
lo irreparable y lo inconcluso,
la lengua torcida y febril
que prende tu lengua.

el pecho oblicuo de la madre,
el fósforo,
y el dolor,
las manos abiertas
que escriben desde el corazón
o desde infierno de los sucios poemas.
 
 
IV
 
 
absolutamente todo eres tú.
 
hay que ir al desierto
para escuchar el ladrido de las piedras hasta reventar;
hay que ir para que te gruña el viento 
y estalle la resistencia de tu coraza
y de tu falsa voluntad.

 
tendido
- o de rodillas -
los ojos son esquirlas de metralla,
tus manos una obsesión que tira de tu vientre
y de tu secano.
 
como hombre
qué te empuja a ganar si ya naciste perdido?.
 
es este el momento de tu ofensiva,
el momento de la sangre en las rótulas,
de las huellas,
de la observación de tu ladrido.
 
maravilloso es aquel que muerde
a todo lo quieto.
 
 
V
 
por favor:
cualquier cosa que os emocione,
que os de vida
 o tal vez os la quite,
cualquier cosa que de repente
y sin saber exactamente por qué
os quiebre la garganta como seísmo animado que rasga la tierra.

cualquier cosa que os llene los ojos de lágrimas
o la boca de polvo y felicidad inesperada.

cualquier cosa que refleje la estupidez de vuestros zapatos
y de ese reflejo
saquéis una impresión borrosa de la absurdez de este mundo,
 por favor,
escribidlo.

escribidlo pintadlo,
o desempolvad vuestra cámara del desván de los olvidos y retratadlo.

el mañana no entiende de conciencias.

tarde o temprano moriremos todos,
por increíble que ahora os parezca.

abandonaos al arte como juguetes rotos
y dadle una patada de desprecio
al silencio de vuestras entrañas.

 nada más absurdo que el mordisco
de una fiera desdentada.
 
 
VI
 
 
si hoy la poesía existe es para alimentar todas mis imperfecciones.
sucumbo a ella como un sombrerero del siglo diecinueve
espasmoso y psicótico por el vapor de mercurio de unos versos
que intoxiquen su corazón, los pulmones y el cerebro.
 
 
VII
 
 la poesía es la única batalla
donde se te permite delirar.
 
 
VIII
 
 
sí,
con frecuencia he notado
la inapreciable pureza de los placeres imprevistos
cuya presencia
parece inexplicable:
...
una pobreza rica,
el desnudo de la voz,
la risa por respuesta,
el ininterrumpido temblor de mi piel
sobre tu hermoso cuerpo.
 
ya sabes
esas cosas que disipan el terror
y hacen que te olvides
de esta agonizante sensación
que muchos llamamos vida.
 
 
IX
 
 la poesía llora por anticipado
los dolores del parto.

hay que manumitir esa placenta de lágrimas
sobre la fragilidad de tu espanto.


X

siempre seré el suplicante
de todas tus indisciplinas.